
EL PADRE ALMEIDA
Hace muchos años había en Quito un convento de monjes. Cuatro novicios, después de trepar las tapias del convento , salieron en navidad a comer buñuelos. Entre ellos estaba el novicio Almeida. Avanzaron hasta la Fuente del Sapo. Entraron a una casa. ¡Que sorpresa mas de una docena de frailes allí!. Tocaban la guitarra, se divertían y comían buñuelos.
No hay nada de malo en todo esto.
Sí. Pero lo mismo sucedió durante varias noches. Al fin Fray Almeida llegó a invitar a sus compañeros de convento cierta vez, al trepar como de costumbre por un Cristo de manera , éste le preguntó:
¿Hasta cuando Padre Almeida?
Aquél le respondió:
Hasta la vuelta, Señor...
Fue basta. A su regreso el Padre Almeida, se hincó delante del crucifijo. Le prometió no salir nunca más. Se arrepintió de sus culpas.
No hay nada de malo en todo esto.
Sí. Pero lo mismo sucedió durante varias noches. Al fin Fray Almeida llegó a invitar a sus compañeros de convento cierta vez, al trepar como de costumbre por un Cristo de manera , éste le preguntó:
¿Hasta cuando Padre Almeida?
Aquél le respondió:
Hasta la vuelta, Señor...
Fue basta. A su regreso el Padre Almeida, se hincó delante del crucifijo. Le prometió no salir nunca más. Se arrepintió de sus culpas.
A continuacion presento un video:
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